Hola amigos,
Hoy me apetece escribir algo, hace tiempo que no lo hacía, llamadme temerario si queréis ya veréis el por qué.
Tres semanas esperando a Movistar para una instalación de fibra óptica. No cuento la historia ni los miles de vueltas que llevo dado porque os sorprenderíais de la prepotencia, la falta de respeto y la indiferencia con la que trata Movistar a sus potenciales clientes.
Hoy he vuelto a llamar a Movistar. Cinco horas al teléfono esperando que alguien me atendiera soportando la musiquita insufrible, que ya podían poner algo decente, porque es para cortarse las venas, total para no resolver nada.
Conclusión, estoy ya pensando en prepara sendas denuncias contra Movistar, una de ellas para presentar en la comisión nacional de telecomunicaciones y otra presentar ante el organismo competente de la unión Europea, ya me pensaré si cae alguna más ante algún otro organismo.
El problema de las zonas rurales es que no hay más donde elegir y Movistar lo sabe muy bien, de eso se aprovechan, que si no... Yo lo que tengo muy claro es que en cuanto llegue otra compañía con fibra a mi zona, a la más mínima oportunidad, o mucho tendrán que cambiar las cosas o bye bye Movistar.
Autor: FJCI
martes, 5 de noviembre de 2019
miércoles, 17 de abril de 2019
Si tienes una llamada perdida desde un prefijo 225, 233, 234, 355 o 387, no la devuelvas: es un fraude
Si tienes una llamada perdida desde un prefijo 225, 233, 234, 355 o 387, no la devuelvas: es un fraude
Los timadores llaman desde líneas de tarificación adicional de Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Albania y Bosnia.
Los timadores llaman desde líneas de tarificación adicional de Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Albania y Bosnia.
FACUA-Consumidores en Acción alerta de un fraude telefónico que inflará la factura de los usuarios si responden a llamadas perdidas realizadas desde números que comienzan por 225, 233, 234, 355 o 387. Se trata de prefijos de Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Albania y Bosnia, respectivamente, que generalmente corresponden a líneas de tarificación adicional, es decir, numeraciones con las que sus titulares ganan dinero al recibir llamadas.
Si un consumidor ha sido víctima de este tipo de timos, la asociación le aconseja que presente una reclamación a su compañía de telecomunicaciones para advertir del fraude y solicitar que, conforme a lo establecido en la normativa del sector, le desglose en la factura el importe que corresponde a la retribución que iría al titular de la línea de tarificación adicional. De esta forma, el afectado puede dejar de abonar esa parte del recibo.
Si reclamas y no pagas, no te pueden cortar la línea
En este sentido, la Orden PRE/361/2002, de 14 de febrero, establece en su artículo octavo que las compañías de telecomunicaciones no pueden cortar la línea a un usuario que muestre su disconformidad con la facturación y no abone la cuantía relativa a la remuneración que corresponda a los prestadores de servicios de tariicación adicional.
Si el usuario no quiere que el operador le corte el acceso a otras líneas de tarificación adicional, la citada norma establece que debe presentar una reclamación ante las Juntas Arbitrales de Consumo o ante la Secretaría de Estado competente en materia de Telecomunicaciones. Además, mientras se esté substanciando dicha reclamación, tiene que consignar fehacientemente el importe adeudado.
Descárgate en este enlace la imagen de la alerta de FACUA para compartirla en WhatsApp, Telegram o tus perfiles en redes sociales.
martes, 9 de abril de 2019
Vodafone, elegida por los consumidores como La Peor Empresa del Año
Vodafone, elegida por los consumidores como La Peor Empresa del Año
Vodafone ha sido elegida La
Peor Empresa del Año por los consumidores. La filial en España de la
multinacional británica ha recibido el 36% de los votos en la 10ª
edición de los premios que convoca FACUA-Consumidores en Acción. Junto a
ella estaban nominadas BBVA, Ryanair y la ganadora del año pasado,
Endesa, que en esta ocasión ha sido la segunda más votada, con el 30%.
Es el primer año que Vodafone recibe este galardón y el séptimo en el que estaba nominada. Se trata de un evento que desde 2010 FACUA lanza cada año para censurar los graves abusos que se producen en el mercado y promover prácticas más responsables en las relaciones entre las empresas, los usuarios y las organizaciones que representan sus intereses. Hasta la fecha, la empresa que ha recibido en más ocasiones el premio ha sido Movistar, nada menos que cinco veces: fue elegida en las dos anteriores ediciones y en las tres primeras.
Las votaciones, en las que han participado 8.447 consumidores, han tenido lugar entre el 15 de marzo y el 2 de abril a través de la web FACUA.org/peorempresa. La semana pasada, FACUA dio a conocer al ganador de la otra categoría de estos premios, El Peor (y más machista) Anuncio del 2018, que recayó sobre el gimnasio sevillano Hammer Fitness por un cartel donde mostraba a una mujer entrenando en ropa interior.
¿Por qué ha recibido el premio Vodafone?
Las nominadas en esta edición han sido las empresas con más reclamaciones en FACUA por parte de los consumidores en sectores tan relevantes como las telecomunicaciones, la energía, la banca y el transporte aéreo. En el caso de Vodafone, las causas de las denuncias fueron especialmente el incumplimiento de ofertas con las que capta los usuarios mediante llamadas telefónicas. También hubo numerosos casos de cobros de servicios no solicitados, la negativa a tramitar solicitudes de baja para continuar enviando facturas y el cobro de mensualidades completas sin respetar las fechas de cancelaciones de los contratos.
Movistar, Bankia, Endesa y Gilead, premiados en las anteriores ediciones
El año pasado el premio recayó en Endesa. El anterior, en Movistar, que también ganó en la primera, segunda y tercera y séptima edición. La premiada como La Peor Empresa de 2014 fue Gilead, el laboratorio del fármaco contra la hepatitis C Sovaldi. En la cuarta y quinta edición el premio fue para Bankia.
Estos han sido los ganadores y nominados en las 10 ediciones celebradas hasta la fecha:
La Peor Empresa de 2018: Vodafone (ganadora), BBVA, Endesa y Ryanair.
La Peor Empresa de 2017: Endesa (ganadora), BBVA, Vodafone y Volkswagen.
La Peor Empresa de 2016: Movistar (ganadora), BBVA, El Corte Inglés y Volkswagen.
La Peor Empresa de 2015: Movistar (ganadora), Santander, Twitter y Volkswagen.
La Peor Empresa de 2014: Gilead (ganadora), Bankia, Orange, Divatto y Repsol.
La Peor Empresa de 2013: Bankia (ganadora), Endesa, Iberdrola, Movistar y Vodafone.
La Peor Empresa de 2012: Bankia (ganadora), Endesa, Iberdrola, Movistar y Vodafone.
La Peor Empresa de 2011: Movistar (ganadora), Bankia, CAM, Vodafone y Ryanair.
La Peor Empresa de 2010: Movistar (ganadora), Vodafone, Bankinter, Power Balance y Ryanair.
La Peor Empresa de 2009: Movistar (ganadora), Air Comet, Orange, Ryanair y Vodafone.
Fuente: https://www.facua.org/es/noticia.php?Id=13325&fbclid=IwAR0gbh0VnO3UTVUjFxoakjb1Uw1YHFNos5jBP1aROWCUzTe8tFzX3KBho9E
Es el primer año que Vodafone recibe este galardón y el séptimo en el que estaba nominada. Se trata de un evento que desde 2010 FACUA lanza cada año para censurar los graves abusos que se producen en el mercado y promover prácticas más responsables en las relaciones entre las empresas, los usuarios y las organizaciones que representan sus intereses. Hasta la fecha, la empresa que ha recibido en más ocasiones el premio ha sido Movistar, nada menos que cinco veces: fue elegida en las dos anteriores ediciones y en las tres primeras.
Las votaciones, en las que han participado 8.447 consumidores, han tenido lugar entre el 15 de marzo y el 2 de abril a través de la web FACUA.org/peorempresa. La semana pasada, FACUA dio a conocer al ganador de la otra categoría de estos premios, El Peor (y más machista) Anuncio del 2018, que recayó sobre el gimnasio sevillano Hammer Fitness por un cartel donde mostraba a una mujer entrenando en ropa interior.
¿Por qué ha recibido el premio Vodafone?
Las nominadas en esta edición han sido las empresas con más reclamaciones en FACUA por parte de los consumidores en sectores tan relevantes como las telecomunicaciones, la energía, la banca y el transporte aéreo. En el caso de Vodafone, las causas de las denuncias fueron especialmente el incumplimiento de ofertas con las que capta los usuarios mediante llamadas telefónicas. También hubo numerosos casos de cobros de servicios no solicitados, la negativa a tramitar solicitudes de baja para continuar enviando facturas y el cobro de mensualidades completas sin respetar las fechas de cancelaciones de los contratos.
Movistar, Bankia, Endesa y Gilead, premiados en las anteriores ediciones
El año pasado el premio recayó en Endesa. El anterior, en Movistar, que también ganó en la primera, segunda y tercera y séptima edición. La premiada como La Peor Empresa de 2014 fue Gilead, el laboratorio del fármaco contra la hepatitis C Sovaldi. En la cuarta y quinta edición el premio fue para Bankia.
Estos han sido los ganadores y nominados en las 10 ediciones celebradas hasta la fecha:
La Peor Empresa de 2018: Vodafone (ganadora), BBVA, Endesa y Ryanair.
La Peor Empresa de 2017: Endesa (ganadora), BBVA, Vodafone y Volkswagen.
La Peor Empresa de 2016: Movistar (ganadora), BBVA, El Corte Inglés y Volkswagen.
La Peor Empresa de 2015: Movistar (ganadora), Santander, Twitter y Volkswagen.
La Peor Empresa de 2014: Gilead (ganadora), Bankia, Orange, Divatto y Repsol.
La Peor Empresa de 2013: Bankia (ganadora), Endesa, Iberdrola, Movistar y Vodafone.
La Peor Empresa de 2012: Bankia (ganadora), Endesa, Iberdrola, Movistar y Vodafone.
La Peor Empresa de 2011: Movistar (ganadora), Bankia, CAM, Vodafone y Ryanair.
La Peor Empresa de 2010: Movistar (ganadora), Vodafone, Bankinter, Power Balance y Ryanair.
La Peor Empresa de 2009: Movistar (ganadora), Air Comet, Orange, Ryanair y Vodafone.
Fuente: https://www.facua.org/es/noticia.php?Id=13325&fbclid=IwAR0gbh0VnO3UTVUjFxoakjb1Uw1YHFNos5jBP1aROWCUzTe8tFzX3KBho9E
lunes, 8 de octubre de 2018
Vengo recibiendo mensajes SMS de publicidad en mi móvil y mi compañía me dice que no tiene nada que ver con ellos, ¿qué puedo hacer?
Vengo recibiendo mensajes SMS de publicidad en mi móvil y mi compañía me dice que no tiene nada que ver con ellos, ¿qué puedo hacer?
Puedes denunciar la recepción de SMS publicitarios ante la Agencia Española de Protección de Datos
La normativa aplicable en esta materia prohíbe enviar comunicaciones publicitarias sin que hayan sido solicitadas o expresamente autorizadas por el destinatario.
Por lo tanto, está prohibido el envío de publicidad sin el consentimiento previo del que la recibe. Debe recordarse, no obstante que en numerosas ocasiones, la persona que adquiere un bien o contrata un servicio presta su consentimiento para recibir publicidad a través del móvil de forma irreflexiva y ahí es donde está el origen de la publicidad que recibimos en nuestro móvil, vía SMS.
El control de esta obligación corresponde a la Agencia Española de Protección de Datos. Por lo tanto, cuando un usuario considere que el envío de publicidad se está efectuando sin su consentimiento podrá denunciar los hechos ante dicho Organismo.
Para reclamar conviene identificarnos plenamente como denunciante y transcribir el texto literal del mensaje para que la AEPD pueda identificar a la compañía que envía el SMS y comprobar si el mensaje cumple el deber de identificar al enviante y de ofrecer los medios para poder darse de baja.
Fuente: Elaboración propia y www.usuariosteleco.es
Fuente: https://www.reclamacionesconsumidor.com/2010/08/06/vengo-recibiendo-mensajes-sms-de-publicidad-en-mi-movil-y-mi-compania-me-dice-que-no-tiene-nada-que-ver-con-ellos-%C2%BFque-puedo-hacer/
Feas artes de JAZZTEL para darte de baja
Feas artes de JAZZTEL para darte de baja
Reproduzco a continuación carta recibida de Eduardo Laporte, periodista y escritor.
No me extraña lo que nos cuenta sobre sus dificultades para darse de baja de Jazztel.
Hace no tanto yo publicaba mi pésima experiencia con ONO al intentar darme de baja.
También recientemente mi suegra sufrió otro defecto de información por parte de Movistar, cuando le ofrecieron MOVISTAR FUSION y le aseguraron que podría utilizar el mismo móvil que venía utilizando con Vodafone.
Cual fue la sorpresa cuando, una vez se dio de baja, se encontró que el móvil no estaba liberado y Vodafone ya no podía liberarlo pues ya no era cliente. Paradojas de estas Compañías, que prefieren no dar toda la información con tal de robar clientes a la competencia.
Os dejo con la experiencia de Eduardo:
FEAS ARTES DE JAZZTEL
Este jueves, 11 de julio, fui testigo de un intento de estafa delante de mis narices, por para de una operadora de telefonía móvil y de servicios de internet que hasta el día de hoy tomaba por seria: Jazztel.
Dado de alta con ellos desde enero de este año, y cliente en otros números y otros domicilios de la misma compañía, he decidido darme de baja para unificar todas mis comunicaciones con Orange, que es con quien tengo el contrato de móvil.
Estaba contento con la oferta que me había hecho Orange, ya que en pocos meses podría unificar en una sola tarifa los gastos de ADSL y móvil, y me ahorraría dinero.
Estaba contento hasta que al llamar a Jazztel para darme de baja me dicen que tendré que abonar 84 euros + IVA (102 euros) en concepto de “costes administrativos”.
Les digo que no sabía nada de esto, y me contestan que está reflejado en no sé qué claúsula de un contrato que, por cierto, no he firmado ya que toda la contratación es vía telefónica y en ningún momento se me informó de ese punto.
Llamo a Orange bastante mosqueado porque considero que también deberían conocer estas condiciones de la competencia a la hora de convencer a los clientes para que se cambien a su compañía.
Mi relación con Jazztel hasta ese momento era correcta y el supuesto ahorro que iba a lograr se venía un poco abajo si tenía que abonar de entrada más de 100 euros. Expreso mi cabreo en las redes sociales y se lo hago llegar a Facua, que me contesta, en Twitter, que tienen “una denuncia en el horno”.
Es decir, no es nuevo, y el propio comercial de Orange ya me contesta que son varios los clientes o exclientes de Jazztel que han llamado con el mismo problema.
Ahora mismo ya funciono en con Orange, pero mis suspicacias no paran de crecer.
Un amigo me comenta lo siguiente en Facebook: “Me cambié hace poco de Vodafone a Orange y cuando estuvo lista el alta no funcionaba el teléfono.
Fui a una tienda de Orange y me dijeron que lo tenía que liberar: 150 eurillos del ala, me costó. Vodafone y Orange no hicieron ninguna mención a ese detalle”.
La estrategia de Jazztel es tan burda como lamentable: te amenazan con ese pago que, por lo visto luego no se suele cobrar, para acto seguido canceles los nuevos compromisos adquiridos con la competencia y te quedes en Jazztel, contratando, ahora sí, todos los servicios con ellos: telefonía móvil si no la tenías, o ADSL.
Es una pena que las compañías de telecomunicaciones tengan que recurrir a estas técnicas más propias de piratas que de empresas que actúan dentro del marco de la legalidad y de las leyes de competencia.
Por lo que a mí respecta, voy a darles el beneficio de la duda a Orange, pero no quiero saber NADA de Jazztel en mi vida de consumidor de internet y pienso hablar mal de esa empresa a todo aquel que me pregunte.
—
Eduardo Laporte
—
Eduardo Laporte
Fuente: https://www.reclamacionesconsumidor.com/2013/07/11/feas-artes-de-jazztel-para-darte-de-baja/
Mi experiencia con la compañías telefónicas: Jazztel, Amena, Orange… Nacidas para engañar
Mi experiencia con la compañías telefónicas: Jazztel, Amena, Orange… Nacidas para engañar
¿Por qué mentir? ¿Por qué basar cada venta en el embuste? ¿Por qué estafar sin ápice de ética ni moral? ¿Por qué recurrir sistemáticamente al engaño con gente honrada que, sí o sí, va a contratar el servicio, ya que Internet y el teléfono móvil se han convertido en bienes de primera necesidad en la sociedad actual? ¿Por qué robar impunemente a personas normales?
Este artículo no lo escribo, lo regurgito. Porque llevo meses (años) acumulando mala hostia, soltando invectivas llenas de bilis que le entran por una oreja y le salen por la otra a la o el telefonista de turno, esperando paciente e ilusamente a encontrar una compañía telefónica honrada. Pero ya está. Hoy sé que no existe.
Y lamento no tener mejor memoria. La realidad es que llevan timándome toda la vida, pero no recuerdo exactamente las filfas de unas y otras. Así que voy a relatar las últimas. Las que tengo frescas.

A pesar de lo atractivo de la proposición, me costó aceptarla. Uno de los motivos para hacerlo fue la insistencia, porque si hay algo que caracteriza a las compañías telefónicas –además de su asqueroso modus operandi basado en el timo– es que son inasequibles al desaliento; ergo, insoportables.
Al final caí en la trampa. Les solicité que mis recibos se pasaran al cobro a partir del día 15 de cada mes –soy autónomo y mis facturas no son nóminas que se paguen el día 1–. Evidentemente me respondieron que sí (“Decir sí a todo con tal de vender, vivimos del engaño”, imagino que pone en letras grandes en las paredes de las oficinas de Jazztel). En el segundo mes sucedió lo previsto: el recibo se pasó al cobro antes de esa fecha y no había dinero. ¿Qué sucedió? Evidentemente hice frente a una sanción. Solo era la primera.
La filípica con la telefonista en cuestión subió el tono. Me pasaron con varios departamentos. Aseguraron escucharme: “Estamos aquí para ayudarte”, dicen carcajeándose en tu cara. El corolario fue el mismo de siempre: “Te jodes”.
En el hacinamiento descontrolado de argumentos falsos (y eso que ya casi me habían convencido con lo del 50 %), apuntaron que otro de los motivos del encarecimiento era que me iban a poner fibra. Un técnico vino a mi casa una semana después y comprobó que para instalarla era preciso realizar una pequeña obra. Yo no soy el propietario y, por lo tanto, le planteé que me dejara el ADSL y que ya hablaría con la dueña para analizar la opción de realizar la obra. Así lo hizo.
Llamé de nuevo a mi compañía (hay que tener en cuenta que el tiempo no me sobra y, cada una de estas llamadas, supone, al menos, media hora perdida), les informé de que no había puesto la fibra y les pedí un descuento: “¿Por qué tengo que pagar fibra si no la tengo?”. Ingenuo de nuevo. Evidentemente, no logré nada. Eso sí, durante los seis meses posteriores me llamaron una media de dos veces cada 30 días para decirme: “Jazztel le regala la fibra, cuándo puede ir un técnico a su casa a instalarla”.
Llegamos ya casi a la actualidad. Al pasado mes de diciembre de 2017. Tras varios días llamando a distintas compañías, elegí una: Amena (luego vamos con ella, que también tiene lo suyo). Consulté por última vez en mi área de clientes de Jazztel la sanción (aún me quedaban dos meses de permanencia). Desde que me informaron de ella vía telefónica iba vigilando que bajara cada mes. Era de 14 y pico euros. Cantidad asumible. Barato precio para perder de vista a la gentuza de Jazztel.
Realicé el cambio, vino el técnico de Orange (Amena te ofrece el servicio de fibra y fijo con esta compañía) e instaló la fibra. Y aquí quiero hacer una salvedad, porque aún hay gente buena: el técnico se llama Michael y se pasó tres horas en mi casa hasta que logró poner la fibra (sin hacer ningún tipo de obra). Le doy las gracias infinitas porque, de no haberlo conseguido, creo que hubiera pasado mucho tiempo sin Internet.
Dos semanas más tarde llamé a Jazztel para saber de cuánto iba a ser mi última factura. Y cuál es mi sorpresa cuando me dicen que asciende a más de 176 euros (119 de la sanción de permanencia más 57 de la parte proporcional del consumo mensual).
Traté de explicarles educadamente que había un error, que cuatro meses antes me habían dicho que la penalización era de 50 euros. Me pasaron, otra vez, de un departamento a otro. Pero dio igual. Les amenacé con denunciarles, les llamé mentirosos. No les importa.
Hago otro impasse para aclarar algo. Es muy habitual lo de hablar con una o un telefonista y decirle lo típico de “siento que te estés llevando tú la bronca, ya sé que no es culpa tuya”, etcétera. Pero no. Esta vez no. Los empleados y empleadas que han dado conmigo son también culpables. Son parte indispensable de ese perfecto engranaje creado para el latrocinio en el que se han convertido las compañías telefónicas. Son ladrones y ladronas que engañan sabiendo que lo hacen. Que coadyuvan para perpetrar el hurto a otro ciudadano inocente.
Así, vomitando bilis una vez más, termina mi relación con Jazztel.
En el eterno proceso de contratación, alerté de que, muy probablemente, en mi casa no se podría poner fibra (ya sabéis, lo de la obra). Les pregunté si, en caso de que esto sucediera, me dejarían puesto un ADSL. Planteé dicha cuestión a tres personas, ¡¡tres!!: la que primero me ‘vendió’ la oferta y con la que contraté, otra de Orange con la que me pasaron posteriormente para realizar el contrato de la fibra y el fijo (ya he explicado que lo derivan en esta compañía) y una tercera, también de los de la naranja, que me volvió a pedir los mismos datos (no sé muy bien para qué).
“Por supuesto, señor Fernández”, contestaron henchidas, como máquinas perfectamente programadas.
Ese mismo día, a las 22:00 horas, recibo la llamada de otra persona (también de Orange) para preguntarme cuándo me venía bien que el técnico fuera a mi casa. Como mera comprobación rutinaria le dije: “Ya sé que sí, ya me lo han dicho tus compañeras, pero, por confirmar, si no se pone fibra me dejáis ADSL, no?”. “No”, fue la tajante respuesta. Creo que es el primer ser humano empleado en una compañía telefónica que no me miente en años.
Se lo expliqué con pelos y señales (se lo he dicho a tres personas, ¡¡tres!!, le dije) y me propuso que esperara a ver si el técnico lo conseguía y que, si no era así, llamara otra vez a Amena para que solicitara a Orange una instalación de ADSL –y no de fibra–. Afortunadamente vino el mejor técnico del mundo y lo logró. ¡Gracias, Michael!
Así lo hice y, de nuevo (parece mentira que me siga sorprendiendo), comprobé que me habían engañado. “Para usted solo está disponible la facturación del día 30 –que se pasa al cobro 10 días después, o sea a partir del 10– o la del día 5”. Lo consulté vía telefónica y también en el chat de atención al cliente. No me supieron decir más. Nadie fue capaz de explicarme por qué para mí solo eran posibles esos ciclos de facturación. Nadie.
Ya se lo explico yo: porque es mentira, porque podría tener el ciclo que quisiera, pero no os apetece (yo qué sé por qué). Porque sois unos sinvergüenzas.
Dos semanas después llegó el momento de pagar, ¿y a que no sabéis cuántas facturas me llegaron? Evidentemente, dos facturas como dos soles. Mismo ritual: llamar a Amena, bronca, les llamo ladrones, me piden perdón y pierdo hora y media valiosísima.
“A nosotros nos tienen prohibido mentir, señor, nos auditan”, me dijo el señor que me atendió. Es que al final te tienes que reír.
Denuncia, me dicen, vete a una organización de consumidores… ¿Para qué? ¿De qué va a servir? De nada. Como este artículo. Como los tuits. De nada. Pero hoy, al menos, me quedo a gusto. He soltado lastre y mala sangre. He cargado pilas para afrontar el próximo robo que, seguro, no tardará en llegar.
Fuente: https://oscarfcivieta.com/2018/01/10/mi-experiencia-con-la-companias-telefonicas-jazztel-amena-orange-nacidas-para-enganar/
Este artículo no lo escribo, lo regurgito. Porque llevo meses (años) acumulando mala hostia, soltando invectivas llenas de bilis que le entran por una oreja y le salen por la otra a la o el telefonista de turno, esperando paciente e ilusamente a encontrar una compañía telefónica honrada. Pero ya está. Hoy sé que no existe.
Y lamento no tener mejor memoria. La realidad es que llevan timándome toda la vida, pero no recuerdo exactamente las filfas de unas y otras. Así que voy a relatar las últimas. Las que tengo frescas.

La primera de Jazztel
Comenzamos con la líder indiscutible (al menos en mi experiencia) en esto de jugar sucio: Jazztel. Hace casi dos años, recibí una buena oferta de esta compañía y contraté con ellos ADSL, fijo y móvil –mayúsculo error el mío–. Me cobraban por todo 32 euros y me daban un móvil (era demasiado bueno para ser verdad, quizás me debería haber dado cuenta).A pesar de lo atractivo de la proposición, me costó aceptarla. Uno de los motivos para hacerlo fue la insistencia, porque si hay algo que caracteriza a las compañías telefónicas –además de su asqueroso modus operandi basado en el timo– es que son inasequibles al desaliento; ergo, insoportables.
Al final caí en la trampa. Les solicité que mis recibos se pasaran al cobro a partir del día 15 de cada mes –soy autónomo y mis facturas no son nóminas que se paguen el día 1–. Evidentemente me respondieron que sí (“Decir sí a todo con tal de vender, vivimos del engaño”, imagino que pone en letras grandes en las paredes de las oficinas de Jazztel). En el segundo mes sucedió lo previsto: el recibo se pasó al cobro antes de esa fecha y no había dinero. ¿Qué sucedió? Evidentemente hice frente a una sanción. Solo era la primera.
La segunda de Jazztel
Pasados seis meses recibo una factura por 64 euros. Inmediatamente (sospechando ya lo que había ocurrido) llamo a Jazztel. 25 máquinas y 18 canciones después logro hablar con una humana que me dice que la oferta de 32 euros (50 % de descuento) era solo válida para seis meses. Esto es algo habitual en las compañías telefónicas, pero yo pensaba que, al menos, tenían la decencia de avisarlo. En mi caso no fue así, nadie me dijo nada. Se me ofreció una tarifa de 32 euros sin condiciones, sin fecha de caducidad.La filípica con la telefonista en cuestión subió el tono. Me pasaron con varios departamentos. Aseguraron escucharme: “Estamos aquí para ayudarte”, dicen carcajeándose en tu cara. El corolario fue el mismo de siempre: “Te jodes”.
En el hacinamiento descontrolado de argumentos falsos (y eso que ya casi me habían convencido con lo del 50 %), apuntaron que otro de los motivos del encarecimiento era que me iban a poner fibra. Un técnico vino a mi casa una semana después y comprobó que para instalarla era preciso realizar una pequeña obra. Yo no soy el propietario y, por lo tanto, le planteé que me dejara el ADSL y que ya hablaría con la dueña para analizar la opción de realizar la obra. Así lo hizo.
Llamé de nuevo a mi compañía (hay que tener en cuenta que el tiempo no me sobra y, cada una de estas llamadas, supone, al menos, media hora perdida), les informé de que no había puesto la fibra y les pedí un descuento: “¿Por qué tengo que pagar fibra si no la tengo?”. Ingenuo de nuevo. Evidentemente, no logré nada. Eso sí, durante los seis meses posteriores me llamaron una media de dos veces cada 30 días para decirme: “Jazztel le regala la fibra, cuándo puede ir un técnico a su casa a instalarla”.
La tercera de Jazztel
Tenía decidido el cambio de compañía. Pero sabía que tenía permanencia de 24 meses –ni siquiera me preocupé por preguntar qué sanción me correspondería–. Cuando quedaban seis mensualidades para el vencimiento, llamé para informarme de la penalización. Me dijeron que era de algo más de 50 euros y que cada mes iba bajando. Decidí esperar.Llegamos ya casi a la actualidad. Al pasado mes de diciembre de 2017. Tras varios días llamando a distintas compañías, elegí una: Amena (luego vamos con ella, que también tiene lo suyo). Consulté por última vez en mi área de clientes de Jazztel la sanción (aún me quedaban dos meses de permanencia). Desde que me informaron de ella vía telefónica iba vigilando que bajara cada mes. Era de 14 y pico euros. Cantidad asumible. Barato precio para perder de vista a la gentuza de Jazztel.
Realicé el cambio, vino el técnico de Orange (Amena te ofrece el servicio de fibra y fijo con esta compañía) e instaló la fibra. Y aquí quiero hacer una salvedad, porque aún hay gente buena: el técnico se llama Michael y se pasó tres horas en mi casa hasta que logró poner la fibra (sin hacer ningún tipo de obra). Le doy las gracias infinitas porque, de no haberlo conseguido, creo que hubiera pasado mucho tiempo sin Internet.
Dos semanas más tarde llamé a Jazztel para saber de cuánto iba a ser mi última factura. Y cuál es mi sorpresa cuando me dicen que asciende a más de 176 euros (119 de la sanción de permanencia más 57 de la parte proporcional del consumo mensual).
Traté de explicarles educadamente que había un error, que cuatro meses antes me habían dicho que la penalización era de 50 euros. Me pasaron, otra vez, de un departamento a otro. Pero dio igual. Les amenacé con denunciarles, les llamé mentirosos. No les importa.
Hago otro impasse para aclarar algo. Es muy habitual lo de hablar con una o un telefonista y decirle lo típico de “siento que te estés llevando tú la bronca, ya sé que no es culpa tuya”, etcétera. Pero no. Esta vez no. Los empleados y empleadas que han dado conmigo son también culpables. Son parte indispensable de ese perfecto engranaje creado para el latrocinio en el que se han convertido las compañías telefónicas. Son ladrones y ladronas que engañan sabiendo que lo hacen. Que coadyuvan para perpetrar el hurto a otro ciudadano inocente.
Así, vomitando bilis una vez más, termina mi relación con Jazztel.
La primera de Amena
Toca retroceder un poquito, hasta el momento en el que estaba formalizando mi relación contractual con Amena. Llevo con ellos menos de dos meses y ya me la han colado tres veces (van camino de récord).En el eterno proceso de contratación, alerté de que, muy probablemente, en mi casa no se podría poner fibra (ya sabéis, lo de la obra). Les pregunté si, en caso de que esto sucediera, me dejarían puesto un ADSL. Planteé dicha cuestión a tres personas, ¡¡tres!!: la que primero me ‘vendió’ la oferta y con la que contraté, otra de Orange con la que me pasaron posteriormente para realizar el contrato de la fibra y el fijo (ya he explicado que lo derivan en esta compañía) y una tercera, también de los de la naranja, que me volvió a pedir los mismos datos (no sé muy bien para qué).
“Por supuesto, señor Fernández”, contestaron henchidas, como máquinas perfectamente programadas.
Ese mismo día, a las 22:00 horas, recibo la llamada de otra persona (también de Orange) para preguntarme cuándo me venía bien que el técnico fuera a mi casa. Como mera comprobación rutinaria le dije: “Ya sé que sí, ya me lo han dicho tus compañeras, pero, por confirmar, si no se pone fibra me dejáis ADSL, no?”. “No”, fue la tajante respuesta. Creo que es el primer ser humano empleado en una compañía telefónica que no me miente en años.
Se lo expliqué con pelos y señales (se lo he dicho a tres personas, ¡¡tres!!, le dije) y me propuso que esperara a ver si el técnico lo conseguía y que, si no era así, llamara otra vez a Amena para que solicitara a Orange una instalación de ADSL –y no de fibra–. Afortunadamente vino el mejor técnico del mundo y lo logró. ¡Gracias, Michael!
La segunda de Amena
La penúltima falacia de Amena: les pregunté si podía establecer una fecha de pago posterior al día 15 (ya he explicado antes lo de mis ingresos): “Claro, señor, 5, 10, 15, 20, 25 o 30, cuándo usted deseé. Solo tiene que llamarnos en el momento en el que ya tenga su nueva tarifa de móvil y de fibra en marcha”.Así lo hice y, de nuevo (parece mentira que me siga sorprendiendo), comprobé que me habían engañado. “Para usted solo está disponible la facturación del día 30 –que se pasa al cobro 10 días después, o sea a partir del 10– o la del día 5”. Lo consulté vía telefónica y también en el chat de atención al cliente. No me supieron decir más. Nadie fue capaz de explicarme por qué para mí solo eran posibles esos ciclos de facturación. Nadie.
Ya se lo explico yo: porque es mentira, porque podría tener el ciclo que quisiera, pero no os apetece (yo qué sé por qué). Porque sois unos sinvergüenzas.
La tercera de Amena
Durante el proceso de contratación –que es el momento en el que dan rienda suelta a su estrategia basada en “miente lo que haga falta, que lo que importa es vender”– me dijeron que, aunque contratara con Amena, el servicio de fijo e Internet me lo proporcionaría Orange. Ante esto, yo pregunté si me llegarían una o dos facturas: “Una, señor, una, todo irá unificado”Dos semanas después llegó el momento de pagar, ¿y a que no sabéis cuántas facturas me llegaron? Evidentemente, dos facturas como dos soles. Mismo ritual: llamar a Amena, bronca, les llamo ladrones, me piden perdón y pierdo hora y media valiosísima.
“A nosotros nos tienen prohibido mentir, señor, nos auditan”, me dijo el señor que me atendió. Es que al final te tienes que reír.
Orange
Incluyo a Orange en este artículo porque, al derivar Amena en ellos las instalaciones de ADSL, fibra y fijo, son también culpables. Dos de sus empleadas participaron del timo. Al fin y al cabo, todos son lo mismo.Todas son iguales
Hago una cosa que detesto: generalizar. Creo que, en casi ninguna faceta de la vida se puede decir eso de “todos los… son iguales”. En las compañías telefónicas, y por propia experiencia, sí. Alto y claro: todas las compañías telefónicas son unas ladronas y unas sinvergüenzas. Viven del engaño y sus empleados y empleadas son parte esencial del mismo.Denuncia, me dicen, vete a una organización de consumidores… ¿Para qué? ¿De qué va a servir? De nada. Como este artículo. Como los tuits. De nada. Pero hoy, al menos, me quedo a gusto. He soltado lastre y mala sangre. He cargado pilas para afrontar el próximo robo que, seguro, no tardará en llegar.
Fuente: https://oscarfcivieta.com/2018/01/10/mi-experiencia-con-la-companias-telefonicas-jazztel-amena-orange-nacidas-para-enganar/
Mala calidad del servicio de Jazztel
Lo peor de lo peor, la television la mitad de las veces no funciona bien, la cobertura del movil, peor que si estuvieras en mitad del mar y ya el servicio técnico la guinda. Una incidencia en Madrid ciudad que te deja sin internet y sin televisión y necesitan 72h para que venga un técnico, eso si llamar para vendertelo 100 veces al dia.
Fuente: https://www.helpmycash.com/opiniones/telefonia-internet/jazztel/
Fuente: https://www.helpmycash.com/opiniones/telefonia-internet/jazztel/
MENTIROSOS DE JAZZTEL
Yo me pase a ellos hace tres años y a los dos dias me di de baja por malisima calidad no llegaba la señal de tv me hicieron pagar 240€ los pague y ahora despues de tres años me reclaman los aparatos cuando los envie por correo certificado y me reclaman que tengo que pagar 138€ por no devolverlos cuando se los devolvi vergonzoso y aun te amenazan por via judicial con una demanda vamos tener cuidado con esta compañía
Fuente: https://www.helpmycash.com/opiniones/telefonia-internet/jazztel/
Fuente: https://www.helpmycash.com/opiniones/telefonia-internet/jazztel/
Opinión sobre Jazztel Fibra 50 + Llamadas a todos
Terrible vamos una ****, la gente que te atiende se esfuerza para solucionar los problemas pero como su sistema es nefasto la mitad del tiempo esta la conexión saturada y no llega nada.
fuente: https://www.helpmycash.com/opiniones/telefonia-internet/jazztel/
fuente: https://www.helpmycash.com/opiniones/telefonia-internet/jazztel/
FORMULARIO PRESENTACIÓN RECLAMACION USUARIOS DE SERVICIOS DE TELECOMUNICACIONES
http://www.usuariosteleco.gob.es/reclamaciones/Documents/formulario_reclamaciones.pdf
EL ACOSO TELÉFONICO DE JAZZTEL ACABA CON UNA MULTA DE 30.000 EUROS
EL ACOSO TELÉFONICO DE JAZZTEL ACABA CON UNA MULTA DE 30.000 EUROS
Dos subcontratas de Jazztel son multadas por una cantidad de 30.000 euros por vulnerar el derecho de oposición a recibir llamadas comerciales.
No es noticia que la mayoría de operadoras tienden a realizar llamadas de diferente índole a horas cuanto menos indecentes. Las quejas de los distintos usuarios se pueden contar en el país español por miles, y prácticamente ninguna compañía de telefonía se salva. Tal es así que esta misma mañana hemos podido conocer gracias al diario de El País que dos compañías de teleoperadores que colaboraban con Jazztel han sido multadas por la Audiencia Nacional debido a los diversos acosos telefónicos a clientes y usuarios de otras compañías. En concreto la multa asciende hasta los nada más y nada menos que 30.000 euros.
LA MULTA QUE PUEDE SERVIR COMO PRECEDENTE PARA EL RESTO DE COMPAÑÍAS
Esta misma mañana ha salido la noticia y ya se han hecho eco los principales medios de comunicación en España: dos teleoperadores subcontratadas por Jazztel y Orange han sido obligadas a pagar la cantidad de 30.000 euros a uno de los clientes afectados por la ola de llamadas comerciales de ambas compañías.
Según podemos leer en la noticia original en El País, las empresas que tienen que ver con el caso son dos: Crosseling Operadores y Global Telemarketing. Ambas empresas cooperan con Jazztel y Orange, y ambas han sido imputadas por la Audiencia Nacional por vulnerar el derecho de oposición a recibir llamadas comerciales; en concreto el artículo artículo 48.1.b de la Ley General de Telecomunicaciones. Al parecer, la persona denunciante se suscribió a la Lista Robinson, la cual por definición exime a todas las personas de recibir cualquier tipo de llamada de índole comercial. Tanto Crosseling Operadores como Global Telemarketing infligieron dicha ley, realizando varias llamadas al usuario en cuestión.
A pesar de que las dos compañías alegan que dichas llamadas no tuvieron ningún tipo de intención comercial y que no han causado daño o perjuicio alguno al cliente en cuestión, la Audiencia ha fallado a favor del cliente afectado por vulnerar la ley mencionada anteriormente. En concreto, la sentencia firma que tendrán que pagar una multa de 30.000 euros a este último no solo por vulnerar la ley asociada a Ley General de Telecomunicaciones, sino también por causar daños relativos a la interrupción del sueño del cliente. Esto podría sembrar un precedente para próximos abusos por parte de las compañías de telefonía. Desde tuexperto.com os recomendamos suscribiros a la mencionada Lista Robinson. En este articulo podéis saber cómo.
Fuente: https://www.tuexpertomovil.com/2018/10/08/acoso-telefonico-jazztel-multa-30-000-euros/
Multa de 30.000 euros a teleoperadores por el acoso telefónico de Jazztel
Multa de 30.000 euros a teleoperadores por el acoso telefónico de Jazztel
La Audiencia Nacional condena a dos subcontratas de la operadora por hacer llamadas publicitarias sin consentimiento del cliente
La Audiencia Nacional ha ratificado en sendas sentencias las multas de 30.000 euros cada una impuestas por la Agencia Española de Protección de Datos a dos empresas de telemarketing subcontratadas por Orange por realizar llamadas de televenta ofreciendo servicios de su marca Jazztel a clientes que expresamente habían solicitado que se les excluyera de este tipo de llamadas.
Las sentencias de la sala primera de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional, a las que ha tenido acceso EL PAÍS, rechazan los recursos de Global Telemarketing Solutions y Crosseling Operadores 3.9. SLU contra las sanciones impuestas por la AEPD, y confirman sendas multas de 30.000 euros cada una.
El primer fallo, del pasado 17 de julio, parte de una denuncia de un cliente de Jazztel ante la AEPD en octubre de 2015 alertando que recibe reiteradas llamadas telefónicas de la compañía en su línea fija, pese a que está en la Lista Robinson (un fichero común de exclusión de acciones publicitarias) y haber mandado un email al defensor del usuario de Jazztel el 6 de junio de ese año para que procedieran a la exclusión de sus datos.
Pese a que Jazztel respondió al ejercicio de derecho de oposición del denunciante, confirmándole que se había procedido a excluir su número de acciones publicitarias o prospección comercial, el cliente recibió llamadas comerciales de productos de Orange (anteriormente Jazztel), realizadas por la entidad Global Telemarketing.
Esta empresa había firmado un acuerdo con Crosseling para la subcontratación de los servicios de marketing telefónico de Orange. La AEPD también multó a Crosseling aunque la sentencia de la Audiencia solo se refiere a la multa a Global.
Lista Robinson
La AEPD consideró que Global Telemarketing vulneró el derecho de oposición a ser receptor de llamadas comerciales (artículo 48.1.b de la Ley General de Telecomunicaciones) ejercido por el denunciante a través de la inscripción de su número de teléfono en la Lista Robinson de Adigital, respecto de la llamada comercial realizada al usuario, sin acreditar la consulta previa a dicho fichero de exclusión, obligación que recoge el artículo 49.4 del Reglamento de desarrollo de la Ley 15/1999, Orgánica de Protección de Datos (RLOPD).
Global Telemarketing no cuestionó la realización de las llamadas, pero alegó en su descargo que se efectuaron porque el denunciante solicitó información vía Internet y al ser solicitada por el usuario, no es excluida por el sistema de filtro de números Robinson.
Sin embargo, la sentencia señala que, como pone de relieve la resolución recurrida, la documentación aportada no acreditó dicho origen, por cuanto Global se limita a aportar una captura de pantalla de un sistema informático, sin que haya prueba del origen de los datos del denunciante en los sistemas de Global, por lo que la información aportada de ese modo carece de valor probatorio al no estar apoyada o sustentada en otros elementos de juicio, que no sean declaraciones de la propia parte recurrente.
La sentencia también rechaza el argumento dado por la empresa que esgrimía que pese a realizar esas llamadas comerciales no había "intencionalidad, ni existe gravedad, ni repercusión social de la infracción, ni beneficio para la empresa ni daño para el usuario".
El fallo de la Audiencia da la razón a la AEPD que justifica en la concurrencia de una grave falta de diligencia, por cuanto no consta que Global hiciera nada para verificar extremo alguno sobre el consentimiento para la realización de las llamadas, y en concreto respecto del derecho de oposición del denunciante, sin que conste que haya consultado el fichero de exclusión Lista Robinson, obligaciones de las que debe responder por su incumplimiento y que de haber observado no hubiesen producido estos hechos.
Respecto de la intencionalidad, señala la resolución impugnada que dicho parámetro debe ponerse en conexión con la profesionalidad de los sujetos y la diligencia exigible y dicha entidad tiene como parte del objeto de su negocio el marketing telefónico por lo que es tributaria de un conocimiento y cumplimiento de las normas que regulan dicha actividad, entre las que se encuentran la vigente LGT y LOPD.
Asimismo, el fallo añade que cabe reseñar que fueron varias las llamadas publicitarias realizadas y respecto de la invocada ausencia de daños causados al denunciante, basta decir que el denunciante expresó "que es una persona que trabaja por turnos y recibe llamadas comerciales en distintos horarios que le desvelan y luego le cuesta conciliar el sueño".
La segunda sentencia, con fecha 10 de julio, contra Crosseling Operadores 3.9. SLU, que subcontrataba sus servicios con Global, es muy similar a la primera, con la salvedad que la empresa en este caso no solo demandaba a la AEPD sino a la propia Orange España. El fallo de la Audiencia confirma en este caso la multa de la Agencia y exonera a Orange de cualquier responsabilidad al no haber autorizado la subcontratación de los servicios de telemarketing que firmó Crosseling con Global.
Fuente: https://elpais.com/economia/2018/10/05/actualidad/1538753966_543781.html
domingo, 4 de marzo de 2018
FACUA denuncia a Jazztel, Orange, Movistar, Vodafone-Ono, MasMóvil y Yoigo por publicidad engañosa
Fraude generalizado en ofertas de fibra óptica: las tarifas son entre un 54% y un 250% más caras de lo anunciado.
FACUA denuncia ante la dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid a Jazztel, Orange, Movistar, Vodafone-Ono, MasMóvil y Yoigo por publicidad engañosa, ya que anuncian unos precios considerablemente inferiores a los que luego cobran.
Para esta organización de consumidores, existe un fraude generalizado en ofertas de fibra óptica. A su juicio, las tarifas son entre un 54% y un 250% más caras de lo anunciado.
FACUA-Consumidores en Acción ha denunciado a seis operadoras de telecomunicaciones por publicitar los servicios de fibra óptica a un precio muy inferior al que realmente ha de pagar el consumidor que los contrata, que en ocasiones es de más de un 200% respecto al precio publicitado. La Ley establece la obligación de las empresas de ofrecer en la publicidad el precio final total, incluidos los impuestos, y estas empresas no lo hacen.
La denuncia, presentada ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid, se dirige contra las principales operadoras que ofrecen servicios en España: Orange Espagne SAU (Jazztel y Orange), Mas Móvil Telecom 3.0 SA (MasMóvil), Telefónica de España SAU (Movistar), Vodafone España SAU (Vodafone-Ono) y Xfera Móviles SAU (Yoigo). Todas ellas tienen su sede central en Madrid.
FACUA ha detectado hasta 35 tarifas diferentes de fibra óptica y de fibra óptica más teléfono móvil en las que estas operadoras no incluyen la cuota de línea que cobran todas las compañías, y que oscila entre los 17,40 euros de Movistar y los 22,99 de Jazztel. La cuota que cobra Yoigo es de 20 euros, 19,99 euros la de MasMóvil y 18,15 euros la de Orange y Vodafone-Ono (ver tabla comparativa).
En otras tarifas, por ejemplo las que incluyen televisión o los casos contados en que las operadoras ofrecen internet sin llamadas telefónicas, sin embargo, la cuota de línea sí se incluye en el precio global ofertado.
Orange, en sus tarifas Home, ni siquiera indica que hay que sumar cuota de línea alguna. En el caso de Jazztel y MasMóvil, estas compañías sólo señalan que a los precios que ofrecen hay que añadir la cuota de línea (con una tipografía mucho más pequeña), pero no especifican la cuantía. Y Movistar, Vodafone-Ono y Yoigo aclaran en su publicidad que a los precios ofertados hay que sumarle una cantidad correspondiente a la cuota de línea, aunque igualmente con caracteres mucho más pequeños. En cualquier caso, todas incumplen la ley, que las obliga a indicar en todo momento el precio final completo.
El concepto de cuota de línea, en definitiva, supone únicamente una forma de engañar al consumidor ya que forma parte indisociable del servicio ofertado, cuya prestación no es posible sin el abono de dicha cuota. Por esta razón, las empresas están obligadas a incluirla en el precio único, final y total que han de ofertar a los usuarios.
La cuota de línea tenía sentido cuando las operadoras ofrecían internet a través de las redes de cobre y era necesario contar con una línea analógica, pero a diferencia del ADSL la fibra utiliza una infraestructura independiente y no hace falta una línea telefónica ni una cuota de línea. Es una forma artificial de inflar el precio.
En todos los casos analizados, las empresas ofrecen la fibra óptica en sus diferentes soportes publicitarios y bajo sus respectivas marcas comerciales a un precio inferior al real, pues a éste hay que sumar el importe correspondiente a la denominada cuota de línea, lo que tratan de hacer pasar lo más desapercibido posible a los usuarios, para que crean que los precios reales son los anunciados. Y nada más lejos de la realidad.
En muchos casos, solamente el importe de la cuota de línea es ya superior al de la fibra óptica ofertada. Ello importa incrementos en el precio de contratación sobre el precio anunciado de hasta el 250%, como es el caso de la fibra óptica que ofrece Yoigo con una tarifa teórica de 8 euros en su versión más económica. Si a esta cantidad se le suman los 20 euros de cuota de línea, el precio real se eleva hasta los 28 euros, cifra considerablemente superior a los 8 euros publicitados.
En otros casos, esta diferencia entre el precio real y el precio ofertado en la publicidad es algo menos llamativa, porcentualmente hablando. Pero, aun así, en el caso en que menos divergencia existe, ésta es del 54,2%. Es el caso de la oferta de MasMóvil para fibra de 300 Mb y 8 Gb de datos en la línea de móvil, que oferta a 29,20 €, cuota de línea aparte: sumándola, la cifra resultante es 56,89 euros.
En la mayor parte de los casos, las empresas utilizan en su publicidad un tamaño de letra considerablemente más pequeño que el usado en el precio ofertado, para indicar la existencia de esta cuota de línea, cuya cuantía no siempre se especifica. Y en algún caso, ni siquiera se señala que al precio ofrecido por la compañía se le va a sumar, a la hora de hacer la factura, una cantidad determinada en concepto de cuota de línea.
De esta forma, el precio que anuncian por la contratación de la de fibra óptica no se corresponde en ningún caso con el importe real que ha de pagar el usuario, que no puede contratar el servicio sin hacer frente al pago de la mencionada cuota de línea, por lo que se ve abocado a abonar una cantidad total cuya cuantía desconocía en el momento de la contratación.
Se dan circunstancias, incluso, en el caso de Jazztel y MasMóvil, en las que ni siquiera se especifica a cuánto asciende la cuota de línea que las operadoras cobran a los usuarios cuando se informa de la correspondiente oferta por el servicio de fibra óptica. Así, en estos casos, no es que en los anuncios aparezca en letra pequeña este concepto, es que únicamente se apunta que al precio hay que sumar una cuota de línea. ¿Cuál? El usuario debe rebuscar y rebuscar hasta dar con ella. Por cierto, en el caso de Jazztel, esta cuota asciende a 22,99 euros al mes, lo que la convierte en la más alta de todas las ofertas analizadas por FACUA.
Hay otro caso, si se quiere, más grave aún, y es que Orange, que también comercializa los servicios de fibra óptica bajo su propia marca, en su tarifa Home ni siquiera indica al ofertar el precio que existe una cuota de línea de 18,15 euros. De hecho, ofrece un precio cerrado, por ejemplo para la fibra de 50 MB, de 14,95 euros al mes durante el primer año, que luego pasarían a ser 25,95 euros. Sólo si el usuario se sumerge en la página web buscando la ‘trampa’ encuentra que a ese precio hay que sumarle una cuota de línea y que ésta asciende a 18,15 euros. Es decir, que el precio promocionado durante el primer año, realmente, es de 33,10 euros, un 121% más de lo anunciado.
El engaño es mayor, si cabe, en tanto que todas las operadoras informan en sus respectivas publicidades de que el precio ofertado incluye el IVA -a lo que, por otro lado, están obligadas, por lo que no sería necesario especificarlo-, lo que contribuye a transmitir la idea de que la cifra que se anuncia corresponde al precio total que pagará el consumidor. Pero ello no es, como queda dicho, en absoluto cierto.
La legislación es tajante a este respecto. La denuncia de FACUA recoge, entre otros, el argumento de la Ley 3/1991 de Competencia Desleal, en cuyo artículo 5 se señala que “se considera desleal por engañosa cualquier conducta que contenga información falsa o información que, aun siendo veraz, por su contenido o presentación induzca o pueda inducir a error de los destinatarios, siendo susceptible de alterar el comportamiento económico, siempre que incida sobre alguno de los siguientes aspectos: (…) e) El precio o su modo de fijación, o la existencia de una ventaja específica con respecto al precio”.
Del mismo modo, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece, en su artículo 60, que “en toda información al consumidor y usuario sobre el precio de los bienes o servicios, incluida la publicidad, se informará del precio total”, y el precio total incluye “impuestos y tasas”, según la mencionada norma.
Fuente: http://diario16.com/facua-denuncia-jazztel-orange-movistar-vodafone-ono-masmovil-yoigo-publicidad-enganosa/
FACUA denuncia ante la dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid a Jazztel, Orange, Movistar, Vodafone-Ono, MasMóvil y Yoigo por publicidad engañosa, ya que anuncian unos precios considerablemente inferiores a los que luego cobran.
Para esta organización de consumidores, existe un fraude generalizado en ofertas de fibra óptica. A su juicio, las tarifas son entre un 54% y un 250% más caras de lo anunciado.
FACUA-Consumidores en Acción ha denunciado a seis operadoras de telecomunicaciones por publicitar los servicios de fibra óptica a un precio muy inferior al que realmente ha de pagar el consumidor que los contrata, que en ocasiones es de más de un 200% respecto al precio publicitado. La Ley establece la obligación de las empresas de ofrecer en la publicidad el precio final total, incluidos los impuestos, y estas empresas no lo hacen.
La denuncia, presentada ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid, se dirige contra las principales operadoras que ofrecen servicios en España: Orange Espagne SAU (Jazztel y Orange), Mas Móvil Telecom 3.0 SA (MasMóvil), Telefónica de España SAU (Movistar), Vodafone España SAU (Vodafone-Ono) y Xfera Móviles SAU (Yoigo). Todas ellas tienen su sede central en Madrid.
FACUA ha detectado hasta 35 tarifas diferentes de fibra óptica y de fibra óptica más teléfono móvil en las que estas operadoras no incluyen la cuota de línea que cobran todas las compañías, y que oscila entre los 17,40 euros de Movistar y los 22,99 de Jazztel. La cuota que cobra Yoigo es de 20 euros, 19,99 euros la de MasMóvil y 18,15 euros la de Orange y Vodafone-Ono (ver tabla comparativa).
En otras tarifas, por ejemplo las que incluyen televisión o los casos contados en que las operadoras ofrecen internet sin llamadas telefónicas, sin embargo, la cuota de línea sí se incluye en el precio global ofertado.
Orange, en sus tarifas Home, ni siquiera indica que hay que sumar cuota de línea alguna. En el caso de Jazztel y MasMóvil, estas compañías sólo señalan que a los precios que ofrecen hay que añadir la cuota de línea (con una tipografía mucho más pequeña), pero no especifican la cuantía. Y Movistar, Vodafone-Ono y Yoigo aclaran en su publicidad que a los precios ofertados hay que sumarle una cantidad correspondiente a la cuota de línea, aunque igualmente con caracteres mucho más pequeños. En cualquier caso, todas incumplen la ley, que las obliga a indicar en todo momento el precio final completo.
El concepto de cuota de línea, en definitiva, supone únicamente una forma de engañar al consumidor ya que forma parte indisociable del servicio ofertado, cuya prestación no es posible sin el abono de dicha cuota. Por esta razón, las empresas están obligadas a incluirla en el precio único, final y total que han de ofertar a los usuarios.
La cuota de línea tenía sentido cuando las operadoras ofrecían internet a través de las redes de cobre y era necesario contar con una línea analógica, pero a diferencia del ADSL la fibra utiliza una infraestructura independiente y no hace falta una línea telefónica ni una cuota de línea. Es una forma artificial de inflar el precio.
En todos los casos analizados, las empresas ofrecen la fibra óptica en sus diferentes soportes publicitarios y bajo sus respectivas marcas comerciales a un precio inferior al real, pues a éste hay que sumar el importe correspondiente a la denominada cuota de línea, lo que tratan de hacer pasar lo más desapercibido posible a los usuarios, para que crean que los precios reales son los anunciados. Y nada más lejos de la realidad.
En muchos casos, solamente el importe de la cuota de línea es ya superior al de la fibra óptica ofertada. Ello importa incrementos en el precio de contratación sobre el precio anunciado de hasta el 250%, como es el caso de la fibra óptica que ofrece Yoigo con una tarifa teórica de 8 euros en su versión más económica. Si a esta cantidad se le suman los 20 euros de cuota de línea, el precio real se eleva hasta los 28 euros, cifra considerablemente superior a los 8 euros publicitados.
En otros casos, esta diferencia entre el precio real y el precio ofertado en la publicidad es algo menos llamativa, porcentualmente hablando. Pero, aun así, en el caso en que menos divergencia existe, ésta es del 54,2%. Es el caso de la oferta de MasMóvil para fibra de 300 Mb y 8 Gb de datos en la línea de móvil, que oferta a 29,20 €, cuota de línea aparte: sumándola, la cifra resultante es 56,89 euros.
En la mayor parte de los casos, las empresas utilizan en su publicidad un tamaño de letra considerablemente más pequeño que el usado en el precio ofertado, para indicar la existencia de esta cuota de línea, cuya cuantía no siempre se especifica. Y en algún caso, ni siquiera se señala que al precio ofrecido por la compañía se le va a sumar, a la hora de hacer la factura, una cantidad determinada en concepto de cuota de línea.
De esta forma, el precio que anuncian por la contratación de la de fibra óptica no se corresponde en ningún caso con el importe real que ha de pagar el usuario, que no puede contratar el servicio sin hacer frente al pago de la mencionada cuota de línea, por lo que se ve abocado a abonar una cantidad total cuya cuantía desconocía en el momento de la contratación.
Se dan circunstancias, incluso, en el caso de Jazztel y MasMóvil, en las que ni siquiera se especifica a cuánto asciende la cuota de línea que las operadoras cobran a los usuarios cuando se informa de la correspondiente oferta por el servicio de fibra óptica. Así, en estos casos, no es que en los anuncios aparezca en letra pequeña este concepto, es que únicamente se apunta que al precio hay que sumar una cuota de línea. ¿Cuál? El usuario debe rebuscar y rebuscar hasta dar con ella. Por cierto, en el caso de Jazztel, esta cuota asciende a 22,99 euros al mes, lo que la convierte en la más alta de todas las ofertas analizadas por FACUA.
Hay otro caso, si se quiere, más grave aún, y es que Orange, que también comercializa los servicios de fibra óptica bajo su propia marca, en su tarifa Home ni siquiera indica al ofertar el precio que existe una cuota de línea de 18,15 euros. De hecho, ofrece un precio cerrado, por ejemplo para la fibra de 50 MB, de 14,95 euros al mes durante el primer año, que luego pasarían a ser 25,95 euros. Sólo si el usuario se sumerge en la página web buscando la ‘trampa’ encuentra que a ese precio hay que sumarle una cuota de línea y que ésta asciende a 18,15 euros. Es decir, que el precio promocionado durante el primer año, realmente, es de 33,10 euros, un 121% más de lo anunciado.
El engaño es mayor, si cabe, en tanto que todas las operadoras informan en sus respectivas publicidades de que el precio ofertado incluye el IVA -a lo que, por otro lado, están obligadas, por lo que no sería necesario especificarlo-, lo que contribuye a transmitir la idea de que la cifra que se anuncia corresponde al precio total que pagará el consumidor. Pero ello no es, como queda dicho, en absoluto cierto.
La legislación es tajante a este respecto. La denuncia de FACUA recoge, entre otros, el argumento de la Ley 3/1991 de Competencia Desleal, en cuyo artículo 5 se señala que “se considera desleal por engañosa cualquier conducta que contenga información falsa o información que, aun siendo veraz, por su contenido o presentación induzca o pueda inducir a error de los destinatarios, siendo susceptible de alterar el comportamiento económico, siempre que incida sobre alguno de los siguientes aspectos: (…) e) El precio o su modo de fijación, o la existencia de una ventaja específica con respecto al precio”.
Del mismo modo, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece, en su artículo 60, que “en toda información al consumidor y usuario sobre el precio de los bienes o servicios, incluida la publicidad, se informará del precio total”, y el precio total incluye “impuestos y tasas”, según la mencionada norma.
Fuente: http://diario16.com/facua-denuncia-jazztel-orange-movistar-vodafone-ono-masmovil-yoigo-publicidad-enganosa/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
